HERNAN RENNER, Santiago de Chile 1937, la mayor parte de su obra ha sido recogida en revista y prensa de literatura, organiza en Berlín el café poético Chapeu.
 

Quizás así fue

 
 
Uno de esos pequeños cuartos, que tienen los hospitales para ocultar la muerte: Cuidados intensivos, manómetros y computadoras conectados a los útimos ritmos del corazón. Luz blanca, lechosa,cayendo cayendo desde el cielo raso. Varios cables se clavan en tu brazo. Tu madre, acaricia la otra mano; esa que se eleva como buscando un punto de apoyo, cuando ya no hay ninguno. Sólo ese pozo, esa caída sin miedo y sin preguntarse: Ese flotar y estar unido a algo que no tiene explicación. La modorra que te invade se hace más intensa. El pit...pit... De la máquina se espacia, más y más. Tu madre, llora ahora; la enfermera manipula algunos instrumentos con expresión bovina, entonces pasas de un sueño a otro, sin angustia, sin miedo: Una alegría inmensa te invade, ahora te miras niña y mujer a la vez.
Café Berlín°2