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EL
LIBRO DE INGEBORG BACHMANN
por:
Jaime de la Gracia
Las
tropas alemanas desfilan machacando la piedra recortada en cuadraditos, la
noche anterior llovió en Klagenfurt / Austria / una llovizna llorona, es
una mañana fría y gris, las ventanas indecisas ocultan sombras. La pequeña
camina tomada de la mano de una mujer que puede ser su madre o una tía, al
doblar la esquina camino de la panadería, ve a los hombres en formación,
avanzando implacables contra el frío y las piedras sucias, siente pánico,
pero se asusta más al ver los descomunales perros que avanzan al lado de la
tropa, se a ferra a la cintura de la mujer y mete la cabeza entre la falda
pesada., tiempos después, la niña Ingeborg Bachmann, que ahora tiene 12
años de edad, escribiría sobre lo que vio y lo llamaría como / Un dolor
demasiado temprano / que la acompañaría por el resto y marcaría su poética,
incluso la perseguiría / Bajo los cielos extranjeros / en forma de /
Sombras rosas /.
Ingeborg
Bachmann es poeta capaz de grandes silencios. Ingeborg Bachmann en un
susurro nos canta: / No más uniformes / No más banderas / pero como la
poeta entiende que el ser humano es un animal dado al símbolo, entonces
corrige / Que las banderas cuelguen húmedas de los mástiles / y prosigue /
Que no representen a país ninguno /.
Estudiante
de filología y filosofía Germanistica en Viena, hace su disertación sobre
el pensamiento de Martín Heidegger, al que conoció personalmente y del que
también se alejó por discrepancias sobre la simpatía que el filosofo
mostraba por la corriente del nacionalismo, tendencia que Ingeborg Bachmann
combatiría por malsano y retrógrado / Fría es la luz / También fría es la piedra
frente a la puerta /.
Desde
el inicio de su escritura poética después de algunos devaneos con la poesía
simbólica muestra Ingeborg Bachman su adhesión al modernismo que en ese
momento arrasaba con los últimos restos que quedaban dentro de la poesía alemana
de la herencia pesada y lúgubre de lo elegíaco, los jóvenes poetas desdeñan
el asomarse al alma a la manera del Avestruz y prefieren mostrarla al sol y
exponerla como sacos de huesos, / Qué será de nosotros, si sobornamos la
belleza? Clama la poeta.
Poesía
de fraseo corto que no se ahorra en la entrega del Moira, que ata cabos
para deslindar el misterio de lo cotidiano transformado en magia por la
palabra / Una palabra – Tu sabes: / Un cadáver /.
Ingeborg
Bachmann fue mujer de amores accidentados, amores que la facultaron y la
desterraron del cielo de los encuentros felices / El amor tiene un triunfo
y la muerte tiene otro / tuvo la fortuna o la desgracia de encontrar en su
camino a dos hombres monstruosos, Paul Celan y Max Frisch a los que se
entregó en cuerpo y obra hasta el abandono y el alcoholismo.
Una de
sus primeras publicaciones la hizo en 1952 en la revista Lynkeus, en ese
mismo año conoce al escritor Hans Weigel, quien le presenta al también
escritor Hans Werner Richter el cual la introduce al grupo de los 47 en
donde conocerá a Paul Celan. Un año después publica su primer poemario El
Tiempo Postergado, el cual le merece el premio del mismo grupo 47. Este
poemario fue saludado por la crítica con un “ aquí hay un tono de
resignación rico en sus modos y matices de versos poderosos y sonoros “.
Ingeborg
Bachmann viaja a Roma en donde viviría hasta el año 1957, la ciudad la
impresiona y la sobrecoge, dedica grandes paseos a las noches de Noviembre,
escucha en sus caminatas por la ciudad la voz silenciosa de los mármoles
fríos, aquí escribiría uno de sus poemas más hermosos / Nocturnos cuadros
romanos / estadía interrumpida por esporádicas temporadas en París y Praga.
En 1956 publica su poemario, El llamado de la Osa Mayor
Berlín
1961, hombres armados de herramientas que se utilizan para la agricultura
abren la tierra para plantar los cimientos de un Muro infame. En este año
Ingeborg Bachmann publica su primer libro en prosa un libro de relatos
titulado, A los treinta años. El libro es recibido con frialdad por una
crítica y un medio intelectual marcado por el machismo y capaz del
resentimiento.
Ingeborg
Bachmann fue autora prolífica, incursionó en el ensayo, el radio teatro, la
novela, el periodismo, en 1971 pública su novela, Malina donde a profunda en
el alma femenina sin hacer concesión al resentimiento, prosa marcada por
una fuerte carga poética. Esta novela hace parte de una trilogía, las otras
dos no llegaron a ser concluidas ya que se atravesó la muerte, a este
proyecto literario la poeta lo llamó: Formas de muerte.
1964,
regreso a Roma / Pensar es estar solo / / Estar sólo es una buena cosa / en
este año recibe el premio Büchner, lee su conocido discurso: Un lugar de
coincidencias, está enferma del cuerpo y la enfermedad toca el alma, para
este tiempo ya ha visitado con sus carnes, hospitales, sanatorios para
recibir terapias contra el alcoholismo y la drogadicción, sólo aguardaría
el manicomio al que Max Frisch la empujaría con su despiadada narración,
Pongamos que me llamo Gantenbein, donde cuenta toda la mierda que se
comieron y vivieron como pareja.
Ingeborg
Bachmann nace un 25 de Junio de 1926 en la ciudad de Klagenburg / Austria,
es la hija mayor de un director de escuela Mathias y de Olga Bachmann. Estudia
en Viena y recibe un doctorado en derecho, filología y filosofía germana,
sobra decir que empezó escribiendo por curiosidad y terminó haciéndolo por
necesidad / Escribí todo lo imaginable /.
Comentaba
el escritor argentino Roberto Arlt – Los pesos en el camino terminan
equilibrándose - esto puede afirmarse sobre Ingeborg Bachmann quien en vida
sufrió mucho a causa de no ser tomada en serio. Los premios se sucedían,
las entrevistas, pero nunca fue tomada en serio. Desempeñó diversos
trabajos para sobrevivir, fue durante un tiempo secretaria en Berlín de las
tropas de ocupación Norteamericanas, tuvo encuentros académicos con
personajes grises como Henry Kissinger con el que hizo un curso de verano,
esta estadía en el país del norte le inspiró una pieza dramática llamad El
buen Díos de Manhatan, que resultó un novelón para la radio, quizás una de
sus peores trabajos, pero que así y todo mereció premios, pero también de
este tiempo quedan bellos poemas como Harlem por ejemplo, donde la música
se emborracha y salta ebria de esquina en esquina.
Ingeborg
Bachmann, hoy goza dentro de la lengua germana lo que se le negó en vida,
respeto y una justa valoración de su obra. Los tiempos son otros, por
ejemplo: Berlín confronta su realidad de ciudad en bancarrota, dejó de ser
después de la caída del Muro esa isla de confort artificial, punta de lanza
de la propaganda del capitalismo durante la guerra fría. Tampoco, nunca se
identificó con el país que la publicó y que la descubrió. Asumió un país
mediterráneo. Decía el brasileño Jorge Amado – Un hombre tiene dos patrias,
uno que Dios le da y otra que su corazón elige y ella eligió a Italia y
dentro de Italia una ciudad vieja, Roma.
/
Nosotros compartimos un pan con la lluvia / Un pan, una culpa y una casa
/
/ Calla
conmigo, así como todas las campanas callan /
/ Los
viajeros van hasta el final /
Ingeborg
Bachmann muere en Roma el 17 de Octubre de 1947 a la edad e 47 años. Muere
de acoso espiritual por el abandono y del incendio material provocado por
un cigarrillo encendido con el que se quedó dormida sobre el colchón .
Berlín / 2002
Agosto /
mes de las altas aguas del río Elba

CUATRO POEMAS DE INGEBORG BACHMANN
OSCURAS PROMESAS
Como Orfeo toco yo
en las cuerdas de la vida la muerte
y la belleza de la tierra
en tus ojos, que le administran al cielo
no sé que oscuras promesas
no
olvides, la mañana que de repente
tu
lecho y el clavel
que
duerme sobre tu corazón
amanecieron
mojados por el rocío
viste
el río de aguas oscuras
pasar
por ti
en la
cuerda del silencio
tendido
sobre la ola de sangre
toco yo
tu sonoro corazón
tus
rizos se convirtieron
en el
cabello sombrío de la noche
la
negra oscuridad modela
tu
rostro en flecos
y yo no
te pertenezco a ti
los dos
nos lamentamos ahora
pero
como Orfeo reconozco
en el
lado de la muerte la vida,
y
vislumbro
el azul
en tus ojos cerrados para siempre.
SOMBRAS ROSAS SOMBRAS
Bajo un
cielo extranjero
sombras
rosas
sombras
sobre
una tierra extranjera
entre
rosas y sombras
en una
agua extranjera
mi
sombra.
RECLAMO
Adónde
vamos
despreocupados
sin preocuparnos
que
esté oscuro y haga frío
sin
preocuparnos
eso si
pero con música
debemos
alegres
y con música
pensar
divertidos
a la
vista de un final
con
música
y hacía
dónde
llevamos
las
mejores preguntas
hechas
todos estos años bajo los chubascos
en la
lavandería de los sueños
despreocupados
sin preocuparnos
que lo
mejor ocurra
cuando
un silencio de muerte se anuncie
y
entre.
HARLEM
De
todas las nubes se sueltan las duelas
la
lluvia se cuela al fondo de cada pozo
la
lluvia brinca de las escaleras de fuego
y
teclea sobre las cajas de música
la
ciudad negra gira su ojo blanco
y
camina por cada esquina del mundo
el
ritmo de la lluvia subvierte el silencio
el blue
de la lluvia se apaga.
Traducción
del Alemán al Español por: Jaime de la Gracia
Deutsch
Übersetzung
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