Vergüenza
 

Eva Durán


¿Cómo que por qué desconfío de la democracia? Porque parte de la falsa premisa de que la mayor parte de la gente tiene razón la mayor parte del tiempo
Jorge Luís Borges

 

Comenzamos año nuevo con alcalde nuevo. Un alcalde que nos degrada, que nos ofende. El  triunfo electoral de Nicolás Curi Vergara, su posesión como Alcalde Mayor de Cartagena, su imagen sentado en la silla principal del Palacio de la Aduana, son una bofetada en la dignidad de los ciudadanos decentes de la ciudad.
Es el triunfo del descaro, la corrupción y la desvergüenza. Después de haber salido de la Alcaldía Mayor de Cartagena en su segundo mandato con las esposas puestas, por la puerta de atrás y el rabo entre las piernas, este oscuro personaje regresó al cargo en hombros de una triunfante, millonaria, extraña y agresiva campaña política.
Y la pregunta obvia es: ¿Quién la financió? ¿Quién financió los abanicos, los mercados de comida, las cervezas y los millonarios fandangos que enrumbaron las ilusiones de los barrios más miserables de esta, de por sí, miserable ciudad? ¿Con qué objetivo? ¿Quién es el poder detrás del trono? ¿Quién está detrás de Curi Vergara? ¿Acaso la Gata? ¿El Turco? ¿Los Garciaromero? ¿El Espíritu Santo? ¿A cambio de qué? ¿A cambio de cuánto?.
Curi recuperó la alcaldía en hombros de los oportunistas de siempre, de los avivatos de siempre, de los periodistas vendidos de siempre, del estómago insaciable de los eternos burócratas que con la misma voracidad con que engordan la chequera con el presupuesto de la salud, la infraestructura, la cultura y la educación de los más pobres, se preguntan fastidiados qué hacer con la interminable fila de niñas prostitutas y mendicantes que les asaltan en cada cambio de semáforo.
Porque usted, señor Curi, es co-responsable al igual que los alcaldes de por lo menos los últimos 200 años, del hambre y la miseria física, espiritual y moral que carcome a esta ciudad.
Así que fresco, puede dormir tranquilo, usted no invento el hambre, usted no se sacó de la manga la miseria atroz que consume al 70% de nuestra ciudad, por supuesto que no; tampoco le puso el candado al Hospital Universitario, ni contaminó con excrementos la bahía.
Usted lo único que ha hecho es perpetuar la ignorancia del pueblo, malversar los recursos que podrían cambiar el rumbo de la ciudad, burlarse de la crédula ingenuidad de la gente. Lo único que ha hecho (con su vulgaridad de plaza de mercado, con su astuta estrategia de robar y dejar robar, con su discurso populista y chambón) es convertir a la ciudad en el hazmerreír del país, en el ejemplo de esconder.
Pero la responsabilidad no es solo suya, no se preocupe, también son responsables los que votaron por usted, bajo la falsa, ridícula premisa de que usted “roba, pero hace”.
Son responsables los que no salieron a votar ese día, los que pudiendo hacer algo por la ciudad (es decir, por sí mismos) dejaron de hacerlo.
Son responsables todos aquellos que enarbolan la bandera de la anticorrupción, pero que a la primera de cambio se venden por un plato de lentejas (remenber Roxana Segovia), que en súbitos arranques de «ardor patrio» aceptan un cargo en su administración, sin importar que con eso le den un respaldo moral a un mandato, que no es más que el fiel retrato del abismo insondable del que muy difícil saldremos los cartageneros.
Apague y vámonos. Pobre Ciudad.

Pos// Y una última cosilla señor Curi… ¿Qué quería exactamente decir el mensaje publicitario de su campaña que pregonaba: NICOLAS CURI O NADIE, Y LO QUE HAYA DE SER QUE SEA?. No sé que opinen los lectores, pero ese slogan es lo más parecido a una amenaza que yo haya escuchado en la vida. Que lástima que nunca sabremos qué era lo que iba a ser.
 

 

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