Guillermo, el Goyo y Celia

 

Por ANTONIO MORA VÉLEZ

 

A propósito del libro de Eduardo Márceles, “Azúcar: la biografía de Celia Cruz”, y de su lanzamiento en Cecar-Sincelejo en días pasados, he recordado esta anécdota que nos contó Guillermo Valencia Salgado en una de las primeras tertulias de El Túnel –el original-- y que le ocurrió por los tiempos en que era un estudiante pobre en la ciudad de Cartagena que hacía un programa en la Radio Colonial titulado el “Compae Goyo”-  Por esas calendas el personaje era un simple “campesino zaramullo” de talante farandulero y que gustaba porque tenía la picardía y el humor de nuestros hombres del campo. Guillermo Valencia Salgado, el folclorólogo, el músico, el literato, no había nacido todavía.

El año 1955 Celia Cruz se presentó en el radio-teatro de la Radio Miramar, acompañada por la Sonora Matancera y por Alberto Beltrán y Nelson Pinedo. El “Compae Goyo” era conocido en la ciudad gracias al citado programa radial de la Emisora en la que yo fungía como cantante aficionado. Sobra decir que conocí al personaje por la radio, pero que no sabía de la existencia de Guillermo Valencia Salgado, su creador. A éste lo vine a conocer, años después, en un congreso de estudiantes cordobeses que se realizó en el Liceo Montería en 1959 –ya con la fama de haber ganado un concurso de poesía patrocinado por la revista Mundo Estudiantil de Praga-- y después en las tertulias del Colegio Atenas de 1963., donde cantó sus primeros “sinuanitos” compuestos a la orilla de la Quebrada del Juy durante su judicatura en Tierralta.

En 1976 nos contó Guillermo Valencia Salgado la anécdota de cuando conoció a Celia Cruz en Cartagena. Para esta época el “Compae Goyo” empezaba a ser pasado por culpa de la perspectiva literaria y cultural que “El Túnel” le había abierto a Valencia Salgado. Recuerdo que en una reunión realizada en su casa del barrio La Ribera le dijimos que había que escribir esos cuentos que él narraba con el histrionismo ya casi en vías de extinción del “Compae Goyo”. Fue entonces cuando escribió “Chengue”, “El cocuyo”, “El totumo de oro”  y otros cuentos más que le fueron publicados por el suplemento literario de El Tiempo y otros medios. La necesidad de conocer mejor ese nuevo mundo de mitos y leyendas que se le abría ante sus ojos de campesino lo obligó a investigar y así nació el folclorólogo Guillermo Valencia Salgado. Después el Festival de San Pelayo se encargaría de catalizar con porros hermosos como Corazón Inemita y Urrá, al buen músico que ya estaba en ciernes desde Tierralta. Y el “Compae Goyo” empezó a ser pasado como espectáculo y a ser reemplazado por el nuevo rol de su creador.

Pero el tema es la anécdota de “Goyo” con Celia. Y es esta. A Celia –nos dijo Valencia Salgado—la conocí en una calle de Cartagena, frente a una venta de frutas abarrotada de nísperos, mameyes, zapotes y mangos de azúcar, enfrente del Hotel Virrey. Nos presentó un locutor de la Radio Miramar y yo quedé de una sola pieza cuando me preguntó: ¿Usted es el actor de radio que habla como campesino y que ayer vi bailando un porro en la Plaza de la Aduana?”. “El mismo que viste y calza”, le respondí. “¿En Cuba sería usted un personaje y ganaría mucho dinero en los carnavales, en la CMQ y en la Radio Progreso. Lo invito a que se vaya conmigo”, me propuso la negra. Yo pensé en mi tierrita de El Sabanal, en mi vieja, en la sinuana que me quitaba el sueño, en mis estudios de Derecho y en las segundas intenciones de Celia –que yo maliciaba--, y le contesté que no, que gracias. “Qué lástima –me dijo—porque ese personaje suyo es muy bueno y tiene un gran futuro”. Y se despidió.  “Miren muchachos –nos dijo entonces Guillermo— yo que le veo a la negra el cuerpo de guitarra, el caminao y el contoneo de sus grandes nalgas, y casi me arrepiento de haberle dicho que no y le grito: Celia con usted me voy hasta el fin del mundo,  pero me contuve. Cobarde y pendejo que es uno”.

Hoy, después de la muerte de los dos –mejor dicho, de los tres--, me pregunto: ¿Si la respuesta hubiera sido otra, hubiera existido el folclorólogo, el escritor y el compositor de porros Guillermo Valencia Salgado? ¿Se habría convertido el “Compae Goyo” en un suceso artístico nacional en Cuba y en millonario? ¿Se hubiera casado Celia Cruz con Pedro Knigt?

 

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