|
|
|
Ibagué en flor Por ANTONIO MORA VÉLEZ
Estuve tres días –28, 29 y 30 de octubre-- en el Encuentro de poetas y prosistas convocado por la Corporación de Organizaciones Culturales del Tolima (Corcultura), con el hermoso nombre de "Ibagué en flor", en homenaje a su árbol emblemático, el Ocobo, que produce una flor violeta que tiñe de ese color los parques y avenidas de la ciudad. Durante esos días leí poemas en la Biblioteca Darío Echandía y artículos de mi reciente libro –La estrategia de la solidaridad-- en la plazoleta del Banco de la República y en Multicentro. Conté con la grata compañía de los escritores y viejos amigos Benhur Sánchez, Carlos Orlando Pardo, Andrés Elías Flórez y Cristóbal Valdelamar; de los poetas y narradores consagrados Jota Mario Arbeláez –amigo de Gonzalo Arango en la gran aventura nadaísta de los años 60-- de Jorge Ernesto Leyva, uno de los líricos de primera línea de la poesía colombiana contemporánea, y de Luz Mary Giraldo, que conjuga su sensibilidad de poeta con la sabiduría de sus apreciaciones literarias. El Encuentro se hace, según el plegable de presentación, para "exaltar valores y atributos de esta tierra, su paisaje, sus tradiciones e historia..." y para llevar a los parques y plazas de la ciudad musical el regocijo poético y el encuentro de sus gentes "con las más altas expresiones del arte y la literatura". No pretende ser una convocatoria de todos los que son sino de unos cuantos elegidos, en mi caso particular, por virtud del afecto; un encuentro de sueños y sentimientos que cumplió –en mi modesta opinión-- con su objetivo. Igual que los demás invitados, me traigo la agradable sensación de haber estado en una hermosa ciudad decorada por ocobos, cámbulos y gualandayes, que cuenta con un paseo peatonal que tiene como cien pendones, a lado y lado, con un poema de un poeta nacional o del terruño en cada uno. De haber sido testigo del generoso cubrimiento al evento de los medios de divulgación, en especial, de El Nuevo Día. Del apoyo de los gobiernos departamental y municipal y de los sectores académicos y empresariales al evento. De haber estado en su Conservatorio de Música, que es ya tradicional y en donde no pude menos que recordar a Matilde Díaz, la gran cantante de ritmos tropicales de los años 60. Me traigo, igualmente, el placer de haber contemplado la escultura de mármol al Boga pijao que se encuentra a la entrada del edificio del Banco de la República, frente a la Plaza Murillo Toro, y que me hizo recordar El Boga zenú de Guillermo Valencia Salgado, destruido a martillazos por la juventud monteriana, clerical e intolerante de los años 60. Debo agradecer las generosas palabras de Benhur Sánchez en el acto de presentación de mi lectura de poemas y en la presentación de mi libro de artículos y ensayos. Igual las palabras de Carlos Orlando Pardo en una de las tertulias del Encuentro. Para ambos, mi cuento Glitza es un clásico de la literatura nacional. Agradecer los elogios a mi poesía, por su "rara belleza", que le hizo recordar a uno de los escritores anfitriones la poesía del gran poeta colombiano, dos veces candidato al Nobel, Germán Pardo García. Agradecer la opinión sobre mi reciente libro e invitación a colaborar en su revista, del novelista laureado y poeta de alto vuelo, Winston Morales. Los libros que me regalaron Winston Morales, Esperanza Carvajal –primera dama de la lírica del Combeima--, José Antonio Vergel, Albeiro Yepes, Pastor Polanía, Alfonso Rincón y José Hilario Yepes. El relato estremecedor que me hizo Eduardo Mendoza, uno de los testigos presenciales de la muerte de Leopoldo Berdella, nuestro malogrado escritor de literatura infantil. La gestión del organizador Víctor Sánchez. Y la atención solidaria del hermano Hernán Palis, un príncipe de la fraternidad, quien me invitó a conocer la ciudad en su vehículo y a disfrutar de la cocina ibaguereña. Todas estas palabras, actitudes y experiencias me reconfortan y me hacen ver que no he arado en el desierto, que algo de lo que he escrito ha llegado al corazón de muchas gentes. Como espero ocurra con la novela "A la hora de las golondrinas" –mi novela monteriana--, que se publica por entregas semanales en la revista Rodelu de Suecia ( www.rodelu.net ). |
[Noticias de la cultura] [Café Berlín] [Libros virtuales] [Cronopios] [Audios] [Fotografía] [Deutsch] [Cartas de poetas]